Albert Camus: Biografía del Nobel y padre del Absurdo

El escritor francés que quebró los paradigmas de la existencia


El autor de “La peste” y “El Extranjero”

Albert Camus fue un francés de modesta familia, nacido en la localidad de Drean (Mondovi en el momento en que nació) en la costa oeste de Argelia. Aquella ciudad del norte de África fue la cuna del que sería muchos años después uno de los escritores más importantes del siglo XX, ganador del Premio Nobel de Literatura, y de los principales representantes del pensamiento absurdo. Novelas famosas como “El extranjero” y “La peste” forman parte de su reconocido repertorio como ensayista, periodista y escritor.

Uno de los rasgos característicos de Camus son los conflictos morales y la búsqueda del sentido de la existencia, contribuyendo a los campos de la filosofía y la sociología. Pese a que su tendencia absurda lo llevara a considerar una gran insignificancia el buscarle sentido a las cosas, dejó huellas indelebles de sumo humanismo, como algunas de sus inmortalizadas frases.

En el siguiente artículo se dará un repaso de su vida, sus aportes y su prematura muerte, porque los grandes artistas, al igual que sus obras, se inmortalizan en la tragedia. 

Resumen

Albert Camus nació el 13 de noviembre de 1913; era el segundo hijo de un militar francés, llamado Lucien Auguste, y de Catherine Helena, ama de llaves y trabajadora de una fábrica. La Primera Guerra Mundial estaba por comenzar, por lo que el padre de Albert Camus fue llamado a filas cuando este tenía un año. Su padre nunca lo vería crecer, ya que falleció a causa de la metralla sufrida en la primera batalla del Marne. 

La situación en su casa lo llevó a vivir en la pobreza extrema; su mamá se tuvo que mudar a Argel, donde tuvo distintos trabajos mal remunerados.

La aguda inteligencia de Camus salía a flote ya siendo un niño en primaria, ganándose una beca para estudiar en la escuela Grand Lycée. Sus preferencias siempre fueron el arte, la literatura y la filosofía, destacándose por ser un gran lector de Gide, Proust, Verlaine y Berson. 

Su niñez y adolescencia estuvo marcada por su primer ataque de tuberculosis, la primera señal de estar continuamente ligado a la muerte. Por su estado de salud, tuvo en algún momento que abandonar la práctica de deportes y estudios, y fue rechazado a lo largo de su vida por este hecho, un rumbo que trazaría el pensamiento de un escritor que se preguntaba constantemente el significado de existir. 

Los primeros pasos de la adultez estuvieron marcados por su asistencia a la universidad, sus primeras publicaciones en una revista literaria, su primer matrimonio y su unión al Partido Comunista. La idea de lo absurdo empezó a formar parte de su imaginación. 

Por los años universitarios de Camus, formó, junto a un grupo de amigos, una compañía teatral, especializada en temas políticos. Trabajó tanto como actor, director y guionista; vio luz su primera obra de teatro “Revuelta en Asturias”, una desafortunada revuelta de trabajadores durante la guerra civil española.

En los 3 años siguientes, hubo cambios que transformaron su trabajo artístico y lo convirtieron en una emergente profesional. Su expulsión del Partido Comunista, y los trabajos teatrales orientados más al drama clásico que la agitación social y la clase obrera, más su nueva incorporación en el nuevo diario “Alger Republican”, cubriendo la literatura europea contemporánea y los juicios políticos locales, publicó sus primeras novelas “Betwixt and Between” y “Nuptials”.    

Para este punto, se hizo reconocido no solo en la ciudad de Argel; los artículos de opinión sobre el racismo hacia los musulmanes, las políticas coloniales y un tacto más humanitario que ideológico captaron la atención de los lectores, catapultando su fama. 

Para 1940, el gobierno argelino prohibió las publicaciones de sus trabajos, y maniobró para que el escritor no consiga trabajo, por lo que decide irse a París. En 1942 publicó su novela “El extranjero”, así como también “El mito de Sísifo”; el primero le concedió el reconocimiento internacional, tanto de lectores como escritores de talla como Jean-Paul Sartre; el segundo planteaba sus pensamientos absurdos, dando pie a una corriente filosófica polémica para un siglo con tendencias conservadoras-religiosas. 

En plena Segunda Guerra Mundial, formó parte de Gallimard, prestigiosa editorial parisina; su función fue trabajar en las publicaciones en Combat, un diario de resistencia frente a la ocupación nazi.

Después de la desocupación, entre 1945 y 1946, escribió las obras “El malentendido” y “Calígula”, basada en los cuestionamientos del asesinato. En 1947, otra obra de gran renombre, “La peste”, fue publicada.

Los siguientes años cambió sus paradigmas y empezó a criticar ferozmente las ideologías como el socialismo y la religión, creyente de que causaban el alejamiento de la comprensión de la vida y de lo humano, ganando enemigos y detractores en el camino. 

En 1956 recibió el Premio Nobel de Literatura, siendo la segunda persona más joven en obtenerlo en la historia de la academia. Camus, con 44 años y habiendo superado todas las batallas relativas a su delicado estado salud, había declarado en el momento de la obtención de su premio que ahora era cuando iban a conocer su trabajo, una manera optimista de comentar que sus escritos apenas comenzaban, y con una vida no tan longeva, el escritor seguiría aportando más redacciones y enseñanzas. 

Lastimosamente, para las letras y el mundo, el representante de la idea de lo absurdo, Albert Camus, falleció a la edad de 46 años (3 años después de ganar el premio Nobel), no por una enfermedad que lo afligió a lo largo de su vida, sino por un accidente automovilístico en el que viajaba junto a su amigo. El Nobel de Literatura, que pregonó la idea absurda de la existencia, abandonaba la vida terrenal con ironía, dejando expectante a miles de lectores por el mundo. A la espera de grandes trabajos, en los cuales, pese a la idea de que no haya ningún valor significativo en buscarle sentido la existencia, una brisa de tranquilidad tocaría el alma humana bajo la protección de un ilustrado, como lo fue Camus.

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